Eduardo Cabezudo

noviembre 07, 2017 Sergio Gómez Reátegui 0 Comments


Croquis 

Usted está aquí 
Seguramente 
No escuchando esto que le escribo 
O tal vez huyendo mientras trato de invadirlo 
Refugiado en una de estas grutas 
Que desde el cielo deben parecerle a Dios 
Sembradas en su tierra 
Por una mano de creación desconocida 

Mírese 
Cuestiónese 
Y responda con rapidez 
Lo primero que le salga 
Será su ubicación emocional 
En este paraje de neurotransmisores 

Véase los ojos sin usar el espejo: 
Podrá sentir la forma y el movimiento 
Que definen esta roca parasitada 
Y la pertenencia q ue se divorciará 
Del hilo rojo que une la obligación a la divagación 
Para unirse a la de un espacio sin forma 
— Por lo menos infinito — 

No se confunda 
No me refiero al universo 
— Eso sí que es bastante finito — 
Hablo de esa capacidad que le cuelga hacia arriba 
Por encima de sus orejas 
Y que ha sabido desafiar a la gravedad con su peso 

Los ojos siempre están al frente 
Pero el bosque rueda a todos lados 
No se puede doblar la boca 
Pero se agita acuclillado en los rincones 
Lo diverso del trago y la comida 

M ire a sus costados 
Memorice las señales 
Camine 
Usted está aquí 
A la distancia más cercana 
Que se puede disponer 
De todos los errores cometidos 
Para organizarlos en orden ascendente de placer 

Cierre los ojos y escúchese: 
Los mapas no tienen voz 
Y todas las equis forman clubes 
Donde se discute lo diferentes que nacen de las cruces 

Usted está aquí desplazándose 
Sin encontrar fidelidad en sus recuerdos 
Son inmensos los espacios vacíos 
Pegajosa la necesidad del olvido 

Usted sigue aquí 
Destruyendo los instantes 

Jamás lo conoceré 
Aunque en el futuro compartamos un abrazo 
O nos toquemos las manos hurgando en nuestros cráneos 

Estamos ahora aquí 
No solo compartiendo nuestro espacio 
Sino un momento que nunca 
Volveremos a tener 


Un poema dadá que me nace d el bobó 

Renuncio al poder de mi dedo pulgar y de mis orejas 
Renuncio a la clase interactiva y a distancia 
Renuncio a mi membresía en la revista de jóvenes anarco - progres herederos de sus abuelos 
Renuncio al poder de lo conversacional 
Porque la estación de mi desamparo ególatra 
Exprime mi glándula salival en presencia de lo exclusivo 
Porque adoro adolescentemente el color negro 
Pero no me gusta andar de luto 
Porque para eso uno tiene que odiar demasiado a sus padres 
Y soportar la idea de mantenerse en un cuarto 
Hablando con un desconocido 
De las verdades de los mandalas 
De los círculos con florecitas 
De las piedras el licor y el kerosene 
Cuando el humus ocular ha reconocido en ellos 
Una trampa de la naturaleza para perpetuar la especie 
Todo lo redondo term ina siendo idéntico 
Por eso aro y siembro las aristas 
En todas las acciones de mi oficio 
Baño perros y gatitos 
Tan solo por el placer de sentir sus músculos 
Naturalmente tensos 
Su pelaje delgado y su vientre suave 
Las uñas gruesas o afiladas llenas de tier ra verdadera 
La rigidez de sus hocicos 
El agradecimiento que se escapa a la dictadura de nuestro lenguaje 
Una vez tuve que atender a una iguana y aluciné con convertirme en poeta 
Dime cuál es tu poder mutante 
Y te diré de qué pie cojeas 
Quiénes son tus ene migos y dónde beben sus secretos 
Como este poema dadá que me nace del bobó 
Tiene una linfa limpia y nadie le agarra el micrófono 
Esas cosas que se rebelan solas 
Cuando nadie te reconoce en la calle 
Cuando te objetan la calidad de un flyer porque no se dist inguen las letras 
Cuando tu vocación solo despierta siete minutos 
Cada veintiocho días 
Y tu hambre se saca el polo para agarrarse a golpes con tu presbicia 
Cuando nadie entiende el poder de lo random 
Porque te confunden con un futurista sin tomar en cuenta el peso de la experiencia 
La acción mística veterinaria 
También soy pintor 
Cultivo el mítico arte de la astrología punk 
Pero esa es una historia que solo se termina 
Gracias a un orden que el día de hoy 
Nos hace mucha falta 


Tercera generación 

Mi abuelo sonreía distinto al resto 
Con el temple de saber siempre por qué lo hacía 

Hoy que estoy en edad 
De que todos mis amigos me hablen de la gracia de sus retoños 
Que dijeron mami o papi tres veces esta mañana 
Que sacaron la lengua 
Le sonrieron a la tele en pl eno programa de las ocho 
Se tomaron su primer selfie 
Son unas balas 
Súper inteligentes 
Reconocieron sus propias heces y el olor de su bacinica 
Ya caminan 
Y se sientan 
Y vuelven a caminar 
Se muerden los dedos de los pies 
Come con una mano y con la otra escribe en francés 
Recita a Rimbaud 
Y ordena poemas dadaístas con dialéctica precisa 
Sorprendentes niños perfectos 
Prometedores 
Índigos extremos 
Destinados a cambiar el mundo 

Y recuerdo que mi abuelo sonreía cada vez que me observaba 
Enfocado en mirar el vacío 
O salvando a una hormiga de atravesar la sala llena de gigantes 
Y retornaba yo a mirar el vacío 
Sueña demasiado este chico 
Se reía 
Quiero creer 
Como quien miraba a la esperanza 
Y regresaba a hacer hígado frente al noticiero 

A mi abuelo no le gustaba n los niños 
Yo 
Por el contrario 

Le caía muy bien 

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